La Torre Eiffel de París está lista para volver a recibir visitantes este viernes, por primera vez en nueve meses, después de su cierre más prolongado desde la Segunda Guerra Mundial.
Los elevadores de la “Dama de Hierro” volverán a subir a los turistas 300 metros hasta su cima, marcando el final de su larga inactividad por la pandemia de COVID-19.
Para respetar la distancia social, su capacidad diaria estará limitada a 13.000 personas, la mitad del nivel normal.
A partir del miércoles próximo, los visitantes deberán mostrar una constancia de vacunación o prueba negativa de COVID-19, requerimiento del Gobierno.
Las reservas anticipadas de billetes para el período vacacional de verano evidenciaron los cambios en la industria turística de París debido a las restricciones de viaje.
Martins, jefe de la empresa operadora, dijo que había una “casi total ausencia” de británicos con reservas de billetes, mientras 15% de los demandantes de tickets son de Estados Unidos y unos pocos de Asia.
Se prevé que la mitad de los visitantes serán franceses, mientras que italianos y españoles tienen una proporción más alta de lo habitual.
El prolongado cierre afectó las finanzas de la compañía operadora, razón por la que la entidad buscará ayuda gubernamental adicional y una inyección de 60 millones de euros para mantenerse a flote, luego de que sus ingresos cayeron 75% a 25 millones de euros.
Fuente: El Universo
