Este año se han registrado 162 denuncias por robos al estilo sacapintas y la Policía Judicial ha detenido a 97 personas por este delito. Pero no todas las víctimas denuncian, y así es complicado judicializar estos casos. El fiscal necesita un testimonio para acusar y el juez para sentenciar.
Este jueves en Guayaquil y Durán se vivió una de las jornadas más violentas de los últimos meses. Primero se reportó un robo al estilo sacapintas en un centro comercial de La Kennedy (hubo dos detenidos); minutos después, un intento de robo en una cooperativa de ahorros del centro de Guayaquil, que dejó herido de bala a un guardia; y de ahí, una serie de ataques al estilo sicariato, que causó un total de cuatro muertos y cuatro heridos.
Dos hombres fueron asesinados en el Guasmo casi de forma simultánea; uno de ellos recibió 17 tiros. Luego, en el cerro Las Cabras, en Durán, una mujer murió y dos hombres fueron heridos cuando sicarios pasaron en un carro afuera de su casa y abrieron fuego contra un velorio; incluso lanzaron una granada en el barrio.
“Una persona fue detenida en un robo flagrante; otros dos, en un secuestro extorsivo; y este jueves, dos hombres en la isla Trinitaria por porte ilegal de armas”, contó el coronel Gustavo Pérez, quien está encargado de la intervención del sur de la urbe.
Con todos los asaltos de sacapintas registrados en las últimas semanas, la gente se moviliza con temor a las entidades bancarias. Todos se miran con desconfianza y los guardias siempre están muy atentos a cualquier movimiento.
