Los intereses personales por cooptar espacios administrativos en la Asamblea Nacional, por parte de los autodenominados rebeldes de Pachakutik, sería la causa principal para que se haya dividido la bancada de los siete colores del arcoíris, según Rafael Lucero, quien coordina ese grupo político que al momento lo integran 14 de los 25 legisladores que llegaron a la Asamblea Nacional, en mayo de 2021.
Lucero considera que los ocho legisladores rebeldes hacen el juego y cumplen los mandados del correísmo que en la Asamblea Nacional está representado por la bancada Unión por la Esperanza (UNES), además aclara que la actual presidenta del Parlamento, Guadalupe Llori, no tiene que cambiar nada, porque jurídicamente su trabajo está bien.
¿Por qué se dividió la bancada Pachakutik que usted coordina?
Básicamente por intereses personales de aquellos que hoy declaran ser rebeldes.
¿A qué tipo de intereses se refiere?
El pretender siempre tener participación en lo interno de la Asamblea, el querer tener espacios de administración en lo interno y querer ser los futuros presidentes de las comisiones especializadas permanentes. Debo decir que desde el inicio hubo disconformidad en el sector de ellos, porque ellos querían ser parte del CAL y de la administración, y como no consiguieron comenzaron a poner sus posiciones.
¿Pero esto se agravó más tarde, porque fue en diciembre pasado que se visibilizaron?
Llegó a profundizarse este tema con el trámite de la ley económica urgente que remitió el Ejecutivo y había criterios de que se apoye o no; posteriormente, hubo los papeles de Pandora, lo cual definió posiciones. Más allá de eso, creo que no son coherentes con el movimiento sino más bien están haciendo mandados a UNES (Unión por la Esperanza), porque desde el inicio ha tratado de ir rompiendo las bancadas.
¿Pero los llamados rebeldes sostienen que el grupo que usted lidera está con el gobierno de Guillermo Lasso?
Es lo que ellos manifiestan, pero los hechos son totalmente lo contrario, nosotros en las votaciones hemos sido claros, hay un sinnúmero de cambios del orden del día planteados por UNES, algunas veces hemos votado con ellos. En la ley económica urgente fue UNES la que no permitió que se niegue y archive, y hoy plantean junto a nuestros compañeros rebeldes la derogatoria de la ley. Aquí surge un problema porque el CAL mociona para que sea consultado a la Corte Constitucional, cuando es algo que debió calificarse y pasar a la comisión respectiva. No estamos con el Gobierno.
¿El grupo de los rebeldes hacen el juego o están con UNES?
Abiertamente están con UNES, se los ve cómo arman el show, en la última sesión del pleno grababan todo lo que pasaba. Además, sabemos que los asesores de los asambleístas Ángel Maita y Mireya Pazmiño son correístas y operan en esa línea.
¿Cómo subsanar esa situación o ya es difícil cerrar heridas con los rebeldes de Pachakutik?
En política cuando ya se toma una posición es difícil, yo creo que no va a ser fácil subsanar y no será tan real, porque se han pedido varias reuniones y el compañero Marlon Santi ha convocado, se ha llegado a un diálogo pero a la final salen y se van, y después dicen otra cosa que nosotros no vamos a poder sostener.
¿A las sesiones convocadas por usted como coordinador de bloque no han acudido?
No acuden, no van a la bancada donde se toman decisiones, entonces ya son posiciones políticas de intereses, y ellos mientras no tumben a la presidenta de la Asamblea, Guadalupe Llori, y mientras no salgan con lo que ellos quieren no van a ceder. Son incluso posiciones personales.
¿Ellos buscan tomarse la presidencia de la Asamblea?
Ahí una de las principales candidatas que busca llegar a la presidencia de la Asamblea es la compañera Mireya Pazmiño, ella está trabajando en ese sentido; por lo que vemos esas son las intenciones de ellos.
¿Con cuántos cuenta usted en el bloque?
Nosotros seguimos siendo catorce asambleístas, ahí tenemos tres asambleístas que están en el medio, que no están ni allá ni acá, cuando es un tema puntual votan junto a nosotros o si no se dividen y se mantienen neutrales. El otro grupo tiene siete asambleístas.
¿Guadalupe Llori, entonces, perdió la mayoría que la llevó a la presidencia de la Asamblea?
Así es, nosotros estamos en este momento definiendo cómo serían las votaciones en adelante, porque ni ellos (los rebeles) ni nosotros tenemos la mayoría, porque hay que recordar que pasa por la decisión de algunos independientes que inclinarían la balanza.
¿Qué debería cambiar Guadalupe Llori para aglutinar más dentro de la Asamblea y evitar este tipo de conflictos?
No hay nada que cambiar, el trabajo jurídicamente está bien, pero cuando tienen sus intereses es imposible querer mantener diálogos. La presidenta de la Asamblea ha cumplido con los plazos y todo lo que ellos están argumentando son temas irreales.
Fuente: El Universo / Vicente Ordoñez
