La mañana de este Domingo, 13 de marzo, China registró 3.989 contagios por COVID-19, un nuevo brote y el nivel más alto en dos años.
El aumento en los contagios llevó a las autoridades a cerrar escuelas, restaurantes, empresas y confinar a los habitantes de ciudades en el noreste de China, mientras que 19 provincias enfrentan brotes de las variantes ómicron y delta del coronavirus.
En los hospitales de la ciudad se formaron largas filas de personas en busca de una prueba de covid-19.
Este nuevo rebrote “refleja que la variante ómicron se propaga de manera oculta, es muy contagiosa, rápida y difícil de detectar en las fases iniciales, comentó la autoridad sanitaria provincial de Jilin.
Por otra parte, los habitantes de la ciudad de Shenzhen tendrán que permanecer en sus casas y solo una persona por hogar podrá salir del domicilio una vez cada dos días por únicas razones de peso, indicó la alcaldía de Changchun.
Foto: AFP
