La portavoz del Gobierno de Daniel Noboa, Carolina Jaramillo Garcés, enfrenta una fuerte oleada de críticas tras publicar un mensaje en la red social X, en el que, sin nombrar directamente, alude en contra de los periodistas. En su publicación, comparó a quienes ella consideraba “traumatizados” con perros peligrosos, y enfatizó “Y no, no estoy hablando de perros”, lo que generó interpretaciones de que se refería a miembros de la prensa. Las reacciones negativas no se hicieron esperar.
Periodistas, medios y analistas interpretaron la alusión como una agresión verbal velada, entendida como un intento de deslegitimar a quienes cuestionan su gestión. Denunciaron que tal tipo de lenguaje es incompatible con la función de portavoz, quien debería facilitar el diálogo, no agredir a quienes ejercen un rol fiscalizador.
No es la primera vez que Jaramillo protagoniza controversias similares. En junio de 2025 fue criticada por insultar al periodista Martín Pallares tras ser cuestionada sobre su historial político. En esa ocasión dijo: “No odio a los periodistas, me caes mal vos… y a vos te dije pendejo, esa te faltó, busca bien”.
Además, usuarios y medios recuerdan sus publicaciones pasadas en las que atacaron a periodistas con epítetos como “insectos” o los acusados de machistas.
Medios de prensa nacionales y organizaciones defensoras de la libertad de expresión exigieron una rectificación pública inmediata por parte de la vocera. Alegan que los funcionarios públicos tienen responsabilidad por la forma en que se expresan, especialmente cuando lo hacen desde espacios institucionales, pues sus palabras tienen repercusiones sobre la confianza en el Estado y sobre la percepción del periodismo.
El episodio también reavivó debates sobre la libertad de prensa en Ecuador, especialmente en el contexto político polarizado que atraviesa el país. Los expertos advierten que estas actitudes pueden generar autocensura entre periodistas, quienes podrían evitar preguntas incómodas para no ser objeto de agresiones verbales o descalificaciones.
Desde el Gobierno, hasta ahora, no se ha emitido una disculpa formal ni una respuesta detallada que aclare si el mensaje fue una metáfora mal expresada o un acto de hostigamiento directo. Carolina Jaramillo se mantiene activa en redes sociales, pero nadie ha confirmado que vaya a retractarse de la frase polémica.
