El ministro del Interior, John Reimberg, declaró en Quito, que el coche bomba utilizado en el ataque del 14 de octubre en Guayaquil iba dirigido específicamente contra el presidente Daniel Noboa, tras investigaciones que revelaron que grupos del crimen organizado estaban bajo presión debido a actividades ilegales.
La explosión ocurrida frente al centro comercial Mall del Sol, causó la muerte de una persona, y dejó varios heridos. Un segundo coche bomba fue desactivado, y el Gobierno calificó el incidente como una reacción a operativos contra el crimen y un intento de intimidar al Estado.
Las autoridades anunciaron una rápida investigación sobre el presunto acto terrorista y enfatizaron que el país no cederá ante los delincuentes, mientras que las fuerzas de seguridad vigilan los centros de transporte e infraestructura ante posibles ataques posteriores. Sin embargo, desde la oposición, se ha denunciado de una posible vinculación de los ataques terroristas, con un origen gubernamental de falsa bandera.
