Guatemala declaró alerta anaranjada a nivel nacional debido al incremento de la actividad del volcán de Fuego, uno de los más activos de Centroamérica. La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) informó que la medida busca fortalecer las acciones de prevención y respuesta ante la emergencia volcánica.
El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH) confirmó que el coloso mantiene una intensa actividad eruptiva, con emisión constante de gases, ceniza y material incandescente. Las columnas de humo y ceniza alcanzan alturas de entre 5.000 y 6.000 metros, aumentando el riesgo para las poblaciones ubicadas en las zonas cercanas.
Ante esta situación, equipos de protección civil iniciaron la evacuación preventiva de dos comunidades próximas al volcán. Además, las autoridades recomendaron a los habitantes mantenerse alejados de barrancas y zonas de riesgo, proteger los depósitos de agua y alimentos, y utilizar mascarillas o paños húmedos para reducir la exposición a la ceniza volcánica.
La Conred también pidió a la población preparar la denominada “Mochila de las 72 horas”, activar los planes familiares de emergencia y mantenerse informada únicamente a través de canales oficiales.
La mayor preocupación se concentra en comunidades del municipio de San Pedro Yepocapa, en el departamento de Chimaltenango, debido a la cercanía con el cráter y al posible desplazamiento de material volcánico.
El volcán de Fuego, ubicado a unos 45 kilómetros de la Ciudad de Guatemala, es considerado uno de los volcanes con mayor actividad en la región. Su última erupción registrada ocurrió en mayo de 2023, mientras que en 2018 una fuerte explosión dejó 112 personas fallecidas y ocasionó graves daños en varias comunidades.
