Miles de simpatizantes acompañaron a Fiorella Ycaza durante la aceptación formal de su candidatura a la Alcaldía de Guayaquil ante el Consejo Nacional Electoral (CNE), en una demostración de respaldo marcada por banderas de la ciudad y carteles con la frase “CONFÍO” junto al rostro del alcalde Aquiles Alvarez. Fiorella llegó hasta la Delegación Provincial Electoral del Guayas después de recorrer varias cuadras de la avenida Democracia junto a sus seguidores. Tras cumplir con el procedimiento electoral, dirigió un mensaje a la militancia en el que planteó la firmeza frente a las adversidades como uno de los ejes de esta nueva etapa política. “El miedo puede tocar nuestra puerta, pero no puede decidir por nosotros. Los guayaquileños nunca hemos dejado que el miedo sea quien decida nuestro futuro”, afirmó. Durante su intervención, Ycaza habló desde su condición de mujer, madre, ciudadana y esposa de Aquiles Alvarez, y vinculó su decisión de participar en política con la defensa de su familia, sus convicciones y la ciudad. También anticipó que enfrentará una contienda compleja: “Sé que vendrán ataques, infamias y momentos duros. Pero también sé que no estamos solos”. Su mensaje estuvo dirigido a trabajadores, comerciantes, familias y jóvenes que continúan apostando por Guayaquil pese a las dificultades, a quienes convocó a mantenerse firmes y no permitir que los obstáculos definan el futuro de la ciudad. Ycaza ratificó además su decisión de continuar la visión y las obras impulsadas por Aquiles Alvarez, marcando una línea de continuidad política con la actual administración municipal, mientras empieza a construir una identidad propia frente a los guayaquileños. La mayor reacción de los asistentes llegó con una de las frases que condensó el tono de su intervención: “Guayaquil no se entrega. Guayaquil no se arrodilla. Guayaquil sigue adelante”. Con su candidatura formalmente aceptada ante el CNE, Fiorella Ycaza inicia esta etapa con un mensaje político definido: defender las convicciones, mantenerse firme frente a la adversidad y convertir la resistencia en una bandera para disputar el futuro de Guayaquil.

