Israel mantendrá presencia militar en la franja fronteriza mientras persista la amenaza de Hezbollah, según autoridades.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron este martes que abatieron a ocho combatientes y destruyeron un arsenal durante una operación de la unidad Golani en el sur del Líbano, como parte de sus acciones para ampliar la zona de seguridad en la frontera norte. Según el comunicado militar publicado en sus redes sociales, en el operativo se localizó y desmanteló un pozo subterráneo utilizado por milicianos, donde se encontraron decenas de armas, entre ellas cohetes antitanque, fusiles Kalashnikov, ametralladoras y granadas.
La intervención, ejecutada por fuerzas bajo el mando de la 36ª División de los Altos del Golán, incluyó enfrentamientos con individuos armados en distintos puntos de la zona y contó con apoyo aéreo. Entre los abatidos se encontraba un miembro de la unidad Fuerza Radwan, especializada en francotiradores. En paralelo, el ejército israelí señaló que llevó a cabo ataques nocturnos contra cuarteles de Hezbollah en Beirut y el sur del país, así como la destrucción de un cruce estratégico sobre el río Litani utilizado para el traslado de armamento.
Israel busca establecer una zona de seguridad en el sur del Líbano
Estas acciones se enmarcan en la estrategia anunciada por el ministro de Defensa, Israel Katz, de establecer una zona de seguridad en el sur del Líbano hasta el río Litani. Según autoridades Katz, esta franja, que se extiende desde la Línea Azul hasta ese río, permanece bajo control militar con el objetivo de impedir la presencia y reorganización de Hezbollah. La zona es considerada desmilitarizada por la ONU y está bajo supervisión de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano y el Ejército libanés, aunque actualmente registra presencia activa de las FDI.
La consolidación de este corredor implica además el desplazamiento de población civil, que no podrá retornar mientras Israel considere que persiste la amenaza. Las FDI han destruido puentes y rutas utilizadas para el movimiento de combatientes y armamento, y mantienen vigilancia sobre los accesos restantes para limitar la capacidad logística del grupo. Las autoridades israelíes no han precisado la duración de este control ni las condiciones para su levantamiento, pero sostienen que la prioridad es evitar que Hezbollah recupere capacidad operativa en el sur del Líbano.
