Un joven con discapacidad y una mujer embarazada forman parte de los pacientes. La Fuerza Aérea llevó a cabo la operación.
El viaje en avión, que duró cerca de tres horas y media, se llevó a cabo en la aeronave FAE 1031, la cual fue acondicionada como ambulancia aérea. A bordo, los médicos de Galápagos supervisaron a los pacientes, controlando minuto a minuto un recorrido en el que la velocidad era crucial para la vida.
José Julián Cevallos, piloto de la Fuerza Aérea de Ecuador, proporcionó información adicional:
“Cuatro pacientes, quienes se encuentran en estado crítico, tienen que estar en cuidados intensivos, son dos de sexo femenino y dos de sexo masculino, entre las edades de 19 a 38 años”.
Las ambulancias aguardaban al costado de la pista, ya en tierra. La mudanza se realizó de inmediato. Camillas, equipos médicos y familiares se movían con prisa.
Una fractura en la vértebra lumbar afecta a uno de los pacientes. Necesita tomografías y tratamiento especializado que no están disponibles en Galápagos. Otra está embarazada de cuatro semanas.
Además, está el hijo de José, quien requiere un especialista que no se encuentra en las islas Galápagos.
“Mi hijo es un niño con discapacidad. Son especialistas neurológicos y ese tipo de especialistas no hay en la provincia de Galápagos”.
Después de una petición urgente del hospital en San Cristóbal debido a la escasez de equipos, el Ministerio de Salud Pública y la Fuerza Aérea Ecuatoriana coordinaron la operación.
Los cuatro fueron trasladados al Hospital General Guasmo Sur, donde ahora se aferran a una nueva oportunidad.
