Miles de personas acudieron el jueves a los cementerios de la provincia de Aceh, en Indonesia, donde yacen las víctimas del tsunami que hace justo 15 años dejó más de 220.000 muertos en este y otros países del Pacífico.
En un verde prado del distrito de Aceh Besar, donde fueron enterradas al menos 47.000 víctimas, los familiares de los desaparecidos rezaron y esparcieron pétalos de flores sobre las sepulturas, mientras se consolaban entre sí. Nurhayati perdió a su hija pequeña en la catástrofe. «Vengo cada año, porque la echo mucho de menos. Solo tenía 17 años y acababa de empezar la universidad», explicó a la agencia AFP, entre lágrimas, esta mujer de 65 años. «Hace ya 15 años del tsunami, pero hasta hoy, cada vez que veo el océano, incluso en la televisión, tiemblo y me da la impresión de que va a llegar una gran ola», admite.
FUENTE: DW en español.
