Científicos ucranianos observaron atónitos el pasado lunes que la nieve alrededor de su base de investigación Vernadsky en la Antártida estaba roja. El lugar parecía que había sido escogido por un grupo de animales para librar una sanguinaria batalla, pero no fue así. El tinte rojo en la nieve es causado por las algas microscópicas Chlamydomonas nivalis.
El Ministerio de Educación y Ciencia de Ucrania indicó que este tipo de alga se encuentra típicamente en el hielo y la nieve en las cadenas montañosas, así como en los polos. Florece en la nieve cuando hace buen tiempo, pero esto no necesariamente es una buena noticia, dijeron los científicos.

Estos pequeños organismos han encontrado su nicho en climas extremadamente fríos. Durante los meses de invierno, están inactivos, esperando que el hielo y la nieve se descongelen. Cuando el ambiente se calienta, florecen y se replican en su entorno. Las algas cambian de color de verde a naranja a rojo durante su ciclo de vida, con flores particularmente intensas durante largos períodos de temperaturas justas, explicó el ministerio.

La Antártida registró este mes temperaturas superiores a los 20 ºC, algo «nunca visto» en el continente blanco, dijo el científico brasileño Carlos Schaefer, que realizó sus mediciones en la isla Marambio (o Seymour). El 6 de febrero, temperaturas récord de 18,3 ºC se registraron en la base argentina antártica de Esperanza. El récord anterior, de 17,5 ºC, se remontaba al 24 de marzo de 2015.
FUENTE: EL UNIVERSO
