Home Internacionales El océano Ártico no se congela en el mes de octubre por primera vez en la historia

El océano Ártico no se congela en el mes de octubre por primera vez en la historia

by editor

Las temperaturas del océano en esta área subieron recientemente a más de 5 ° Celsius por encima del promedio y el incremento de la temperatura del aire, como consecuencia del cambio climático, han dificultado la formación de hielo. Científicos explican que es probable que la tendencia a la baja continúe hasta que el Ártico tenga su primer verano sin hielo.

Los científicos están preocupados porque, por primera vez desde que iniciaron la recolección de datos ambientales en el Ártico, el principal vivero de hielo marino en Siberia aún no ha comenzado a congelarse. Para los últimos días de octubre estaba previsto que se presentara el congelamiento anual en el mar de Laptev, sin embargo no ha sucedido.

Según explican los expertos del clima de NOOA, el retraso podría estar relacionado por un calor anormalmente prolongado que fue registrado en el norte de Rusia. Además, añaden, la temperatura del océano en esta área subió recientemente a más de 5 ° Celsius por encima del promedio, luego de que se presentara una ola de calor y la disminución temprana del hielo marino durante el invierno pasado.

El calor atrapado se demora mucho tiempo en disiparse en la atmósfera, incluso en esta época del año en la que el Sol aparece durante una o dos horas al día. El cambio climático está empujando corrientes atlánticas más cálidas hacia el Ártico y rompiendo la estratificación habitual entre aguas profundas cálidas y la superficie fría. Lo que ha dificultado la formación de hielo”, señala a The Guardian Zachary Labe, investigador postdoctoral en la Universidad Estatal de Colorado.

Todos los científicos apuntan a que una congelación retardada podría generar una capa de hielo más pequeña, lo que llevaría a tener un área blanca menor. En esta zona en puntual, el mar de Laptev, se presenta el nacimiento del hielo. Una vez formado el hielo, se desplaza hacia el oeste, durante ese viaje, consigue transportar nutrientes a través del Ártico, antes de romperse en el estrecho de Fram, entre Groenlandia y Svalbard. 

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