Los clientes con créditos vencidos entre el 10 de agosto de 2023 y el 30 de agosto de 2024 podrán solicitar alivios financieros en bancos y cooperativas. Según la nueva resolución JPRF-F-2024-0120 de la Junta de Política y Regulación Financiera, los clientes con deudas en bancos públicos, privados y cooperativas tienen la opción de refinanciar o reestructurar sus créditos para regularizar su situación financiera.
La resolución establece los parámetros para que las entidades otorguen estos mecanismos, también conocidos como «alivios financieros».
El documento menciona, por ejemplo, que cuando un cliente solicite estos mecanismos, las entidades financieras podrán conceder, incluso, meses de gracia. Sin embargo, otorgar refinanciamiento, reestructuración o dar meses de gracia dentro de estos mecanismos, será potestad del banco o la cooperativa y no un mandato para las entidades, aclara la abogada especialista en el sector financiero, Samantha Olmedo.
«La institución analizará caso por caso y decidirá si otorga estos mecanismos y en qué condiciones», añade Olmedo.
Los mecanismos de reestructuración y de refinanciamiento de deudas vencidas no son nuevos en el sistema financiero, siempre han existido, aclara Olmedo. De hecho, el monto de la cartera de crédito refinanciada y reestructurada en Ecuador comenzó a crecer sobre todo en 2021, en medio de la pandemia de Covid-19.
¿Qué beneficios trae refinanciar y reestructurar una deuda?
Uno de los beneficios de acogerse a un refinanciamiento o reestructuración es que no se deteriora la calificación o score en el buró de crédito, explica César Coronel, abogado del estudio jurídico Defensa Deudores.ec.
«Sin embargo, el cliente debe recordar que, por lo general, cuando se aplican estos mecanismos, para que la cuota baje, el plazo se alarga, con lo que al final se termina pagando más dinero», añade.
El score es una puntuación que elaboran los burós de crédito, en el que se refleja si un cliente paga al día o no sus deudas. Mientras más bajo el score, significa que la persona no es puntual en sus pagos y por lo tanto tiene menos probabilidades de que le otorguen nuevos créditos.
Otro beneficio de refinanciar o reestructurar es que la deuda no seguirá engrosándose por intereses por mora y por tarifas de gestión de cobranza. Además, evitará que su crédito vaya a un proceso de coactiva o en una demanda civil.
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