Este 10 de junio de 2025, creció la preocupación entre las familias de Guayaquil y Durán por el aumento de actos violentos contra escuelas. Esta medida se justifica ante los antecedentes de tiroteos, intentos de secuestro y amenazas de extorsión en los alrededores de varias escuelas y colegios, particularmente en los barrios populares de Flor de Bastión y Cristo del Consuelo. Ante esta alarmante situación, muchos padres exigieron la reanudación inmediata de las clases en línea para proteger a sus hijos.
En la Unidad Educativa Alfredo Baquerizo Moreno, ubicada en el sur de Guayaquil, los estudiantes ya no asisten a clases, pues circulan mensajes entre los padres denunciando amenazas directas en la institución, lo que había llevado a muchos a no enviar a sus hijos. Una madre explicó que incluso el personal docente, a menudo de otros sectores, expresaba temor por la creciente inseguridad en el entorno escolar.
Recientemente se habían registrado ataques armados contra escuelas. El 6 de mayo, una escuela en Flor de Bastión recibió nueve disparos. El agresor dejó un panfleto extorsivo exigiendo al personal llamar a un número extranjero. Las clases se suspendieron esa misma noche. En Durán, se utilizaron explosivos contra otra escuela, según testigos, y su vicealcaldesa confirmó que extorsionadores exigían grandes sumas a los directores.
Los propios docentes están en el centro del peligro. En Guayaquil, un director recibió una amenaza acompañada de una exigencia de extorsión de $5,000. Videos que circulan en redes sociales también muestran a estudiantes y personal evacuando apresuradamente las instalaciones escolares tras amenazas de bomba o rumores de intentos de secuestro.
En respuesta a esta ola de violencia, los padres exigen el regreso inmediato a la educación virtual como medida preventiva. Consideran que el entorno escolar ya no es seguro para sus hijos y exigen al Gobierno que implemente soluciones concretas. Algunos también proponen una presencia policial permanente frente a las escuelas más vulnerables.
A pesar de algunos anuncios oficiales de aumento de patrullajes, el clima de miedo persiste. Las familias temen que el silencio de las autoridades fomente la impunidad de los grupos criminales involucrados. Por ahora, la solicitud de educación remota sigue sin una respuesta clara del Ministerio de Educación, dejando a las comunidades escolares en una situación de incertidumbre.
