Este 17 de septiembre, en sesión extraordinaria del Consejo Ampliado, la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (CONFENIAE) rechazó de plano el Decreto Ejecutivo 126, que elimina el subsidio al diésel. Acusa al Gobierno de Daniel Noboa de imponer medidas económicas “regresivas” que perjudican directamente a las comunidades amazónicas.
La organización indígena declaró el estado de emergencia en toda la Amazonía y estableció que la Fuerza Pública tiene prohibido el ingreso a sus territorios, amparándose en su jurisdicción propia y consuetudinaria reconocida por la Constitución.
La CONFENIAE convocó además a una movilización permanente y progresiva desde los territorios amazónicos, demandando que el Ejecutivo revierta la eliminación del subsidio al diésel y otras políticas económicas que consideran gravosas.
Simultáneamente, en Cotacachi, la Unión de Organizaciones Campesinas e Indígenas (Unorcac) anunció una movilización indefinida, que iniciará el domingo 21 de septiembre, exigiendo la derogatoria del mencionado decreto que fija el nuevo precio del diésel en 2,80 dólares por galón.

En el panorama nacional, las reacciones se multiplican, pues otras organizaciones indígenas de la Sierra y Amazonía expresan su rechazo unánime al decreto. El Gobierno, por su parte, defiende la medida como parte de un esfuerzo por reordenar el gasto público y redirigir recursos hacia programas sociales, aduciendo que el subsidio al diésel favorecía el contrabando y el uso indebido. Daniel Noboa ofreció bonos compensatorios y mecanismos de apoyo para mitigar el impacto, pero rechaza revertir la decisión del Decreto.
Este choque entre CONFENIAE e instituciones estatales marca un punto crítico, en donde la tensión territorial y económica convergen con la exigencia de autonomía indígena, transparencia del Estado y reconocimiento de derechos colectivos.
