El expresidente ecuatoriano Rafael Correa ha reaccionado con firmeza ante lo que considera una traición política por parte de Sergio Peña, exmiembro del movimiento RC5. En una serie de mensajes publicados el 9 de junio de 2025, Correa afirma que Peña aceptó una oferta del gobierno actual para votar en contra de los intereses del partido que lo llevó al poder, lo que ilustra, en su opinión, una operación sistemática de «apropiación parlamentaria».
Correa, hablando desde el extranjero, pero aún influyente, insiste en que su movimiento se mantiene fiel a sus principios y que los escaños obtenidos en las elecciones no pueden utilizarse para beneficio personal. Denuncia la conducta de Peña como una grave ruptura moral, una traición a la confianza ciudadana y una muestra del declive ético de algunos funcionarios electos dispuestos a venderse.
También enfatiza que tales ofertas nunca se habrían hecho a parlamentarios verdaderamente honestos, recordando que la lealtad política se basa, ante todo, en la coherencia y la lealtad a los votantes. Correa habla de un sistema de corrupción institucionalizada, en el que el poder ejecutivo intenta manipular las decisiones legislativas por medios indirectos.
El mensaje de Correa reafirma la vocación de los RC5 de defender los intereses del pueblo y de no ceder a la tentación del dinero ni de los privilegios. Recalca la necesidad de mantener una línea política clara, lejos de acuerdos secretos y traiciones de última hora.
Más allá de una simple confrontación personal, esta denuncia forma parte de una lucha por la legitimidad política y la integridad de las instituciones. Correa busca recordar a todos que, a pesar de los ataques y las maniobras, la verdadera lealtad permanece con quienes defienden la voluntad popular.
