**Gobierno vuelve a modificar el Plan Maestro de Electricidad en medio de la crisis del sector**
El sistema eléctrico ecuatoriano continúa enfrentando dificultades debido a los constantes cambios en la planificación estatal. El pasado 11 de junio de 2026, el ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Damián Blum Baquero, suscribió el Acuerdo Ministerial Nro. MAE-MAE-2026-0066-AM, publicado el 6 de julio en el Registro Oficial Nro. 319.
La nueva disposición deja sin efecto el Acuerdo Ministerial Nro. MAE-MAE-2026-0049-AM, emitido el 29 de abril de este año, por lo que el Gobierno vuelve a modificar el Plan Maestro de Electricidad (PME) en un período menor a dos meses.
Según el Ministerio, esta actualización corresponde a un ajuste complementario del plan vigente con el propósito de establecer un cronograma más realista y ejecutable para los proyectos del sector eléctrico.
No obstante, el informe técnico que sustentó la reforma de abril ya advertía un retraso acumulado de aproximadamente 1.381,38 megavatios en proyectos contemplados dentro del Plan de Expansión de Generación 2023-2032. Esta cifra se acerca a la capacidad instalada de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair.
Además, el Operador Nacional de Electricidad (Cenace) estima que el país enfrenta un déficit de 893,7 megavatios en el corto plazo, situación que afecta las reservas operativas y la seguridad del suministro eléctrico.
Entre los principales cambios del nuevo acuerdo se encuentra la incorporación de una ejecución por fases para proyectos como Tugaduaja 1, Tugaduaja 2 y El Palmar. De acuerdo con el documento oficial, esta medida busca que cada etapa de generación cuente con la infraestructura de transmisión necesaria antes de su entrada en operación.
Sin embargo, especialistas del sector consideran que esta estrategia evidencia problemas de coordinación entre la planificación y la ejecución de los proyectos, lo que podría prolongar la incorporación de nueva capacidad de generación requerida para fortalecer el sistema eléctrico.
Los proyectos de mayor capacidad también mantienen nuevos aplazamientos. Santiago, con una proyección de 2.400 MW, continúa previsto para 2031 y 2032, mientras que Paute-Cardenillo, de 595,6 MW, tiene ahora como fecha estimada de operación el año 2030. Ambos proyectos fueron planificados originalmente para entrar en funcionamiento varios años antes.
El coordinador del Consejo Consultivo de Ingenierías y Economía, Marco Acuña, ha señalado que, pese a los anuncios realizados en los últimos años sobre la incorporación de nueva generación eléctrica, aún no existen proyectos concretados que permitan reducir el déficit.
El Ministerio de Ambiente y Energía sostiene que los cambios también buscan facilitar la obtención de financiamiento de organismos multilaterales, cuyos procesos pueden extenderse por más de un año.
La situación se agrava por la suspensión de las importaciones de energía desde Colombia desde enero de 2026, los inconvenientes en la contratación de proyectos eléctricos y el aumento de los costos asociados al uso de combustibles importados para la generación térmica.
Finalmente, el Acuerdo MAE-MAE-2026-0066-AM dispone que la Dirección de Prospectiva y Planificación Eléctrica utilice estos resultados como base para la próxima actualización integral del Plan Maestro de Electricidad, cuya proyección se extenderá hasta el año 2035.
