Home NacionalesEcuadorClases virtuales por lluvias en Ecuador enfrentan desafíos por la brecha digital

Clases virtuales por lluvias en Ecuador enfrentan desafíos por la brecha digital

by Ecuador En Directo

Las lluvias registradas el 19 de octubre de 2026 obligaron a suspender las clases presenciales en instituciones educativas ubicadas en sectores afectados por inundaciones o con dificultades de acceso. Ante esta situación, el sistema educativo recurrió a alternativas no presenciales, aunque especialistas advierten que la posibilidad de mantener las actividades académicas desde casa depende de las condiciones tecnológicas y económicas de cada familia.

Mariana Rivera, especialista en educación, explicó que el Gobierno contempló la atención de este tipo de contingencias dentro del presupuesto destinado a distintas acciones y que el Ministerio de Educación dispone de protocolos para modificar temporalmente la modalidad de enseñanza en las zonas afectadas. Sin embargo, señaló que la existencia de estas medidas y la preparación de los docentes no resuelven por sí solas las dificultades que pueden presentarse en los hogares.

Para Rivera, uno de los principales obstáculos está relacionado con el acceso a Internet, datos móviles y dispositivos electrónicos. Las inundaciones pueden dificultar todavía más estas condiciones, especialmente en sectores donde la conectividad ya es limitada. La especialista también consideró necesario tomar en cuenta el nivel de autonomía de los estudiantes para desarrollar actividades fuera del aula.

Rivera recordó que durante la pandemia algunos alumnos permanecían entre cinco y seis horas frente a dispositivos electrónicos y sostuvo que ese modelo no debería trasladarse de manera automática a las emergencias provocadas por las lluvias. A su criterio, las herramientas virtuales pueden ser una alternativa temporal principalmente en sectores urbanos, mientras que en las zonas rurales existen mayores dificultades relacionadas con la conectividad y el acceso a tecnología.

Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) muestran que Ecuador ha registrado avances en materia de conectividad. Entre julio de 2022 y julio de 2025, los hogares con acceso a Internet pasaron del 60,4% al 71,3%, mientras que el porcentaje de personas que utilizaron Internet aumentó del 69,7% al 80,1%. En ese mismo período, el analfabetismo digital disminuyó del 8,2% al 2,1%.

Lorena Naranjo, especialista en temas digitales, reconoció estos avances y señaló que las condiciones tecnológicas del país han mejorado desde la pandemia. No obstante, explicó que la brecha digital no depende únicamente de contar con conexión a Internet, sino también de disponer de equipos y tener los conocimientos necesarios para utilizar las plataformas y herramientas digitales.

La especialista puso como ejemplo las dificultades que enfrenta una familia que no cuenta con una computadora o teléfono disponible, que debe compartir un dispositivo entre varios integrantes o que carece de un servicio de Internet adecuado. A esto se suma la necesidad de saber utilizar plataformas como Teams o Zoom y otras herramientas educativas.

Karla Mora, docente de la Escuela de Computación de la UIDE, coincidió en que Ecuador ha avanzado en conectividad, pero consideró que todavía persisten diferencias que impiden hablar de una reducción completa de la brecha digital. Señaló que disponer de Internet no significa necesariamente que un estudiante tenga las condiciones para acceder de manera efectiva a la educación virtual.

De acuerdo con Mora, algunos estudiantes dependen exclusivamente de un teléfono celular, comparten el dispositivo con otros miembros de su familia o utilizan planes de datos móviles limitados. Estas circunstancias pueden dificultar su participación en videoconferencias, la realización de tareas y el ingreso a plataformas educativas.

Las diferencias también se evidencian entre las zonas urbanas y rurales. Durante 2024 y 2025, el acceso a Internet alcanzó al 78,3% de las viviendas urbanas, mientras que en las zonas rurales llegó al 62,2%. Para Mora, las estrategias de continuidad educativa frente a las inundaciones deben ir más allá de trasladar las clases presenciales a una plataforma digital. También deberían contemplar conectividad, equipos tecnológicos, capacitación para los docentes y alternativas dirigidas a quienes no pueden conectarse.

En este contexto, el Gobierno de Daniel Noboa anunció una inversión superior a USD 50 millones entre 2026 y 2029 para impulsar la transformación digital de la educación pública. La propuesta busca beneficiar a 2,8 millones de estudiantes y ampliar el acceso a herramientas tecnológicas en más de 13.000 instituciones educativas. También contempla a 165.000 profesionales de la educación, 10.000 trabajadores administrativos y 54 institutos superiores.

La iniciativa fue presentada el 20 de octubre de 2026 por José Julio Neira, secretario general de Integridad Pública, y Gilda Alcívar, ministra de Educación, Deporte y Cultura. Entre las herramientas previstas están Google Classroom, Meet, Drive, Gemini y Gemini Notebook. El proyecto también incluye cerca de USD 39,6 millones de financiamiento de la CAF para mejorar la conectividad y dotar de equipos a instituciones rurales.

Según cifras del Gobierno, durante 2025 se entregaron 2.670 kits tecnológicos, se instaló conexión satelital en 1.000 establecimientos y se distribuyeron 2.728 computadoras portátiles para docentes. Para 2026 se prevé incorporar otros 730 kits, 6.360 computadoras de escritorio y conexión satelital en 1.670 instituciones mediante CNT y Starlink.

Las dificultades que pueden generar las lluvias también están contempladas en la planificación nacional. El plan ante el fenómeno de El Niño identifica 4.080 instituciones educativas de distintos sostenimientos ubicadas en zonas con susceptibilidad media o alta frente a inundaciones y movimientos en masa. La población expuesta supera las 895.000 personas entre estudiantes, docentes y personal administrativo.

De los establecimientos identificados, 3.873 pertenecen al sistema fiscal. El documento establece que 913 planteles fiscales presentan una susceptibilidad alta ante inundaciones y otros 1.527 una susceptibilidad media. En cuanto a movimientos en masa, 262 instituciones fiscales tienen una susceptibilidad alta y 1.171 una susceptibilidad media.

Guayas concentra la mayor cantidad de planteles fiscales con susceptibilidad alta ante inundaciones, con 421 establecimientos. Le siguen Los Ríos, con 161; El Oro, con 126; Manabí, con 99; y Esmeraldas, con 84.

La estrategia contempla diferentes mecanismos para garantizar la continuidad educativa durante una emergencia, entre ellos protocolos de actuación, capacitación para la comunidad educativa, evaluación de daños, habilitación de espacios temporales y acciones destinadas a recuperar las instituciones afectadas.

Otra de las alternativas utilizadas por el Ministerio de Educación son las fichas pedagógicas para los estudiantes de sectores donde las condiciones impiden mantener las clases presenciales. Este mecanismo permite desarrollar actividades desde casa sin que sea necesario permanecer conectado durante toda la jornada.

A diferencia de una clase virtual convencional, las fichas pedagógicas no requieren videollamadas ni conexión permanente a una plataforma. Sin embargo, las familias pueden necesitar Internet, datos móviles o algún dispositivo para recibir indicaciones, comunicarse con los docentes, resolver inquietudes y enviar las tareas.

Las especialistas coinciden en que la continuidad educativa durante las emergencias climáticas no puede depender únicamente de trasladar las clases a Internet. Las condiciones de conectividad, el acceso a dispositivos, la preparación de los docentes y las características de cada estudiante son factores que deben considerarse para evitar que las interrupciones provocadas por las lluvias profundicen las desigualdades educativas.

Related Articles