En medio de un panorama económico desafiante, las remesas enviadas por los ecuatorianos que viven en el exterior continúan consolidándose como una de las principales fuentes de ingreso de divisas para el país y un factor clave para la estabilidad de la dolarización.
De acuerdo con datos del Banco Central del Ecuador (BCE), durante el primer trimestre de 2026 ingresaron USD 1.856,7 millones por concepto de remesas, cifra que representa un crecimiento del 7,6 % frente al mismo periodo de 2025. La tendencia mantiene el ritmo registrado el año anterior, cuando estos envíos alcanzaron un récord de USD 7.729 millones, equivalente al 6 % del Producto Interno Bruto (PIB).
Estados Unidos continúa como principal origen
Estados Unidos sigue siendo el mayor país de procedencia de las remesas. Entre enero y marzo de 2026 llegaron desde ese país USD 1.441 millones, es decir, USD 122 millones más que en igual periodo del año anterior.
España ocupa el segundo lugar con USD 264,7 millones, mientras que Italia aportó USD 34,5 millones. También destacan países como Chile y Reino Unido entre los principales emisores de recursos hacia Ecuador.
Un respaldo para la dolarización
El Observatorio de la Dolarización sostiene que las remesas representan un soporte fundamental para la economía nacional, al generar un flujo constante de dólares que contribuye a mantener el equilibrio de la balanza de pagos.
El organismo explica que estos ingresos cobran mayor importancia debido al incremento en la salida de divisas por la importación de combustibles y el pago de la deuda externa, la disminución de la producción petrolera y los limitados niveles de inversión extranjera directa.
Según el observatorio, sin este aporte permanente de los migrantes, el país enfrentaría mayores dificultades para sostener sus reservas internacionales.
Beneficio para miles de hogares
Además de su impacto macroeconómico, las remesas tienen un efecto directo en la economía de las familias ecuatorianas. Gran parte de estos recursos se destina a cubrir gastos esenciales como alimentación, salud y educación, fortaleciendo el consumo en distintas provincias y reduciendo la vulnerabilidad económica de miles de hogares.
Estudios citados por el Observatorio de la Dolarización indican que estos envíos contribuyen a disminuir la pobreza monetaria, aunque advierten que no reemplazan la necesidad de implementar políticas públicas orientadas a combatir la pobreza estructural.
La migración detrás del crecimiento de las remesas
El incremento de las remesas también refleja el aumento de la migración ecuatoriana en los últimos años, impulsada por factores como la falta de oportunidades laborales, la inseguridad y la situación económica del país.
Datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) muestran que en mayo de 2026 fueron detenidos 417 ecuatorianos en la frontera con México. En 2025 la cifra alcanzó 4.949 personas y en 2024 llegó a 10.747.
Frente a este escenario, el Observatorio de la Dolarización considera necesario fortalecer la atención a la comunidad migrante mediante una mayor participación de las instituciones públicas y las representaciones diplomáticas, reconociendo el papel que desempeñan los ecuatorianos en el exterior al sostener parte del consumo y de la estabilidad económica del país.
