Ecuador oficializa su salida del SUCRE tras decisión del Gobierno de Daniel Noboa
El Gobierno de Ecuador formalizó el 23 de junio de 2026 su retiro del Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos (SUCRE), mediante el Decreto Ejecutivo 430, firmado por el presidente Daniel Noboa.
La medida se adoptó después de que la Asamblea Nacional aprobara, el 9 de junio, la denuncia del tratado internacional con 86 votos, en cumplimiento del dictamen emitido por la Corte Constitucional.
El SUCRE fue creado en 2009 durante el gobierno del expresidente Rafael Correa como parte de la estrategia de integración económica impulsada por la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA). El mecanismo comenzó a operar en 2010 con el objetivo de facilitar el comercio entre los países miembros.
¿Qué era el SUCRE?
El Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos fue diseñado para facilitar las transacciones comerciales entre los países del ALBA sin depender directamente del dólar estadounidense.
No se trataba de una moneda física, sino de una unidad de cuenta utilizada para registrar y compensar operaciones comerciales entre los Estados participantes. Su propósito era fortalecer la integración económica regional y ofrecer una alternativa para las transacciones internacionales.
Entre los países que formaban parte del sistema se encontraban Venezuela, Bolivia, Cuba, Ecuador, Honduras y Nicaragua, cada uno utilizando su respectiva moneda nacional dentro del mecanismo.
¿Cómo operaba el sistema?
El SUCRE buscaba reducir el uso de divisas en el comercio exterior entre sus miembros mediante una Cámara Central de Compensación y un Fondo de Reservas, herramientas destinadas a equilibrar los pagos y respaldar el financiamiento de actividades productivas.
Con este esquema se pretendía disminuir los costos de las transacciones, fortalecer la cooperación económica y promover una mayor autonomía financiera entre los países participantes.
Una decisión con componente político
Para el economista Juan Pablo Jaramillo, la salida del SUCRE responde principalmente a una decisión política y no a una necesidad económica.
El especialista señala que existen mecanismos similares en otras regiones, como el Sistema de Pagos en Monedas Locales (SML), utilizado por algunos países del Mercosur para facilitar parte de su intercambio comercial.
A su criterio, la decisión refleja el distanciamiento de Ecuador del bloque ALBA y un acercamiento hacia Estados Unidos.
Impacto económico limitado
Jaramillo considera que la salida del SUCRE tendrá escasas repercusiones para la economía ecuatoriana, ya que el intercambio comercial con los países del ALBA ha disminuido en los últimos años y el mecanismo prácticamente había dejado de utilizarse.
Por ello, sostiene que la decisión no provocará cambios importantes en el comercio exterior del país.
La posición del Gobierno
El Ministerio de Gobierno justificó la salida del sistema señalando que el SUCRE fue utilizado para realizar operaciones financieras irregulares.
A través de un comunicado, la entidad aseguró que el mecanismo estuvo relacionado con casos de lavado de activos y otras prácticas fraudulentas, por lo que el retiro representa el cierre de una estructura que, según el Ejecutivo, afectó la transparencia financiera.
El debate continúa
Aunque reconoce que el sistema fue utilizado en algunos casos para operaciones fraudulentas vinculadas con exportaciones ficticias hacia Venezuela, Juan Pablo Jaramillo sostiene que no se debe responsabilizar al mecanismo por el uso indebido que hicieron ciertos actores.
En su opinión, eliminar el SUCRE por esos casos sería comparable a cuestionar todo el sistema bancario porque algunas personas lo utilizan para actividades ilícitas.
