La Corporación Nacional de Telecomunicaciones (CNT EP) podría cambiar de manos en 2020, tras diez años de creada (en 2010) mediante la fusión de las empresas de telefonía fija Andinatel y Pacifictel, y de la telefónica móvil Telecsa.
Por decreto presidencial, un socio que se elegirá en un concurso internacional buscará un nuevo modelo de gestión. Para ello, CNT envió 23 cartas de invitación a bancas de inversión, dijo su gerenta, Martha Moncayo. Una de ellas le ayudará a identificar lo que se concesionará, cómo y a qué compañía.
El Decreto 740, firmado en mayo y que busca identificar proyectos que se desarrollen bajo la modalidad de gestión delegada, obliga a que se describan los proyectos para monetizar activos del Estado.
La CNT no está en capacidad de determinar cuáles son sus bienes monetizables por lo que buscan un aliado externo que haga una valoración de las líneas de negocio. Entre otras razones porque no tienen balances generales aprobados de 2017-2018. Nunca se instauraron normas internacionales de contabilidad. Tampoco tienen avalúos de los activos fijos.
Moncayo pone como ejemplos el Banco del Pacífico y la alianza público privada ETB (Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá). “La mayoría de esos procesos serán concesión…, pero son diferentes modelos de gestión, entrega de administración, delegación, entrega de una parte, eso se tiene que ver”, dice y recalca: “Vender no es una opción”.
La banca de inversión elegida trabajará con el equipo de la CNT en un modelo de gestión jurídico-financiero que incluirá el ámbito laboral. El Gobierno decidirá si le conviene.
Moncayo mencionó que CNT compite con América Móvil (Claro) y Telefónica (Movistar) y que en unos ocho años le será difícil disputar el mercado de telecomunicaciones. “La competencia en tres días te crea un paquete, te baja los números y sale al mercado. A nosotros nos cuesta mucho más tiempo”, indica y resaltó las dificultades para invertir.
FUENTE: EL UNIVERSO
