Este jueves 29 de octubre, el periodista Andersson Boscán difundió una grabación en la que se escucha al alcalde de Naranjal, Juan Carlos Rivera, hablar de amenazas contra funcionarios municipales y la presunta intervención de personas vinculadas con estructuras criminales en decisiones administrativas del cabildo.
Dicho material se lo entregó a Boscán el abogado Leonardo Toledo, quien fue asesinado recientemente en Guayaquil. Según el periodista, Toledo le pidió que no publicara la grabación mientras estuviera vivo, pues pretendía utilizarla como parte de una estrategia judicial.
La denuncia sale a la luz a vísperas de las elecciones seccionales del 29 de noviembre, en que Rivera va por la reelección por el movimiento Acción Democrática Nacional (ADN), del presidente Daniel Noboa.
Rivera ganó la Alcaldía de Naranjal en las elecciones seccionales de 2023 por el movimiento CREO, del expresidente Guillermo Lasso.
La conversación difundida por Boscán fue grabada de manera encubierta por el hijo de Gustavo Santana, quien fue señalado por presuntos vínculos con el narcotráfico y que fue asesinado en 2023.
Según el relato del periodista, Santana padre mantenía cercanía con una facción de Los Choneros, organización criminal que disputaba el control territorial de Naranjal con Los Lobos.
Tras el asesinato de su padre, Santana hijo acudió al abogado Leonardo Toledo para denunciar presuntas irregularidades relacionadas con una propiedad rural y la supuesta intervención de personas vinculadas con Los Lobos en las decisiones del Municipio.
Toledo le habría recomendado grabar una conversación con el alcalde para obtener elementos que pudieran servir en un eventual proceso judicial.
En el encuentro, Santana cuestionó modificaciones relacionadas con el catastro y la ficha registral de una finca, procedimientos que consideraba ilegales porque, según aseguró, se habían realizado sin notificarlo.
Rivera respondió que había recibido documentación sobre el caso, pero sostuvo que no podía autorizar determinadas actuaciones.
El momento más comprometedor de la conversación ocurrió cuando el alcalde se refirió a las amenazas que supuestamente enfrentaban funcionarios de su administración.
“Esos manes no mandan. No mandan, yo mando. Pero si me le ponen al financiero una pistola en la cabeza, al jurídico… Por eso Paola se fue, porque la querían matar”, se escucha decir a Rivera, según la grabación difundida por Boscán.
En la conversación aparece el apellido Ochoa, identificado por Boscán como el de dos hermanos que presuntamente mantienen vínculos con Los Lobos y ejercen influencia sobre actividades económicas y territoriales en Naranjal.
El periodista sostuvo que los hermanos Ochoa se presentan como empresarios y propietarios de extensiones de tierra, pero que, de acuerdo con información que atribuye a fuentes policiales, estarían relacionados con actividades criminales.
En la actualidad, el cantón Naranjal constituye un territorio estratégico para el tránsito de drogas y actividades vinculadas con la minería ilegal.
“Usted como alcalde debe llamar al Ministerio. ¿Cómo dos Ochoa van a estar manejando todo?”, le reclamó Santana.
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