El Teatro Centro Cívico Eloy Alfaro acogió la noche del viernes un concierto histórico para la vida cultural de Guayaquil, el cual ha impactado de manera feliz en la vida de muchas personas. La primera alegría proviene del violinista alemán Leon Spierer, quien a sus 93 años de edad mostró un desempeño energético y vibrante como conductor invitado de la Orquesta Sinfónica de Guayaquil, entidad que está a cargo del Ministerio de Cultura y Patrimonio.
“Me siento sumamente feliz… Es una excelente orquesta. No solamente tocan la música, sino que transmiten su intención”, señaló esta celebridad europea que durante 30 años fue concertino (primer violín, el lugar más importante) de la Orquesta Filarmónica de Berlín y por cinco ocupó similar posición en la Orquesta Filarmónica de Estocolmo.
Él llegó invitado por el director de la Orquesta Sinfónica de Guayaquil, Dante Anzolini, quien al inicio del recital expresó ante el público que Spierer participó gratuitamente, sin cobrar, ya que esta presentación fue organizada con una causa social, específicamente para incentivar a la ciudadanía a seguir realizando donaciones al Comité de Damas de la Sociedad de Lucha Contra el Cáncer (Solca) para conseguir instrumentos musicales para más de 20 pacientes infantiles.
