El príncipe Felipe muere en un día significativo para la familia real británica: es el decimosexto aniversario de matrimonio de su hijo mayor, el príncipe Carlos, y Camilla, duquesa de Cornwall.
Carlos y Camilla Parker-Bowles, ambos divorciados, tuvieron una ceremonia civil, seguida de una bendición en el castillo de Windsor, en vez de una boda religiosa.
Pero la reina Isabel y el príncipe Felipe no asistieron a la boda civil de su hijo, ambos estuvieron en el servicio de oración y dedicación en la capilla de San Jorge.
Carlos, de 72 años, y Camila, de 73, no publicaron nada en referencia a su aniversario, sino que se unieron al mensaje de las cuentas oficiales de la familia real, compartiendo las noticias de la muerte del príncipe Felipe con un retrato en blanco y negro.

