La candidata presidencial y líder de la Revolución Ciudadana, Luisa González, reacciona con firmeza a las polémicas grabaciones de audio que involucran al exconsejero del CPCCS, Augusto Verduga, quien enfrenta un proceso por presunta asociación para delinquir en el caso Ligados. En una entrevista en Primera Plana, González condena las grabaciones como «maquiavélicas» y las critica por reflejar una total falta de transparencia, lealtad y principios éticos. Argumenta que los audios han sido manipulados e insiste en que jamás grabaría conversaciones privadas.
A pesar de sus duras palabras, González aclara que sus declaraciones no validan ni desacreditan el proceso penal en curso contra Verduga. Enfatiza que las grabaciones están llenas de distorsiones y desinformación, cortadas y editadas para engañar a la opinión pública. González se mantiene cautelosamente al no confirmar la legitimidad del proceso judicial, reiterando su desconfianza en el manejo y la presentación de las pruebas.
Tras las declaraciones de González, Abraham Verduga Sánchez, hermano de Augusto Verduga, denunció públicamente su postura a través de sus redes sociales. Expresó su profundo dolor y decepción, rechazando la idea de que su hermano traicionara a alguien grabando conversaciones privadas. Abraham acusó a González de participar en un linchamiento mediático «despreciable» y cuestionó su disposición a creer en pruebas manipuladas.
La controversia se intensificó cuando Abraham Verduga lamentó que alguien a quien alguna vez consideró un camarada no buscara primero la verdad de Augusto antes de emitir juicios públicos. Destaca el grave impacto que las acusaciones han tenido en su familia y critica la falta de solidaridad de sus aliados políticos en un momento de intensa persecución.
A medida que el caso Ligados continúa desarrollándose, las repercusiones políticas se profundizan dentro del movimiento Revolución Ciudadana. Mientras Luisa González defiende la integridad de su campaña, las divisiones y acusaciones entre antiguos aliados revelan las crecientes tensiones que amenazan con sacudir al partido durante un año electoral importante.
