Según el Ministerio de Salud de Gaza, el número total de víctimas desde el inicio de la guerra ha alcanzado los 53.977 muertos y 122.966 heridos. Solo desde el colapso del alto el fuego el 18 de marzo, Israel ha causado la muerte de 3.822 palestinos. En las últimas 24 horas, 38 cuerpos han llegado a los hospitales, junto con 169 heridos, en una ofensiva que no muestra señales de detenerse.
Las fuerzas israelíes lanzaron un nuevo ataque aéreo sobre una escuela en la ciudad de Gaza, que servía como refugio para familias desplazadas, dejando al menos 36 personas muertas, incluidos varios niños. El bombardeo, que provocó un incendio en el recinto escolar Fahmi al-Jarjawi, se suma a una serie de ataques que han dejado más de 50 muertos desde la madrugada del lunes. La Defensa Civil de Gaza continúa recuperando cadáveres y trasladando heridos en medio del caos.
Las autoridades gazatíes también denunciaron que Israel está utilizando la ayuda humanitaria como herramienta de control y desplazamiento. El Ministerio del Interior criticó la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF), respaldada por Estados Unidos e Israel, acusándola de usar la distribución de alimentos como medio de chantaje y desplazamiento forzado. El director de la GHF renunció este lunes, alegando falta de independencia en su gestión.
A nivel internacional, crece el rechazo a la estrategia militar israelí. El canciller alemán Friedrich Merz expresó que los recientes ataques ya no pueden justificarse como parte de una lucha contra el terrorismo, aludiendo al daño desproporcionado a la población civil. Anunció que llamará al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para pedirle moderación. Alemania, sin embargo, mantiene una posición históricamente prudente frente a Israel.
En paralelo, en Jerusalén se celebró la polémica marcha del «Yom Yerushalayim», donde grupos israelíes atacaron comercios palestinos y entraron en la mezquita de Al-Aqsa, con la presencia del ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir. Estas acciones, vistas como provocaciones, fueron duramente criticadas por líderes palestinos que reclaman Jerusalén Este como la futura capital de su Estado.
La situación humanitaria en Gaza es crítica. Más del 90 % de los centros de salud están inoperativos, según la organización Medical Aid for Palestinians. Además, más de 1.400 trabajadores sanitarios han muerto. «Esto no es un conjunto de incidentes aislados; es un desmantelamiento sistemático del sistema de salud de Gaza», denunció Aseel Baidoun desde Cisjordania. Con los continuos ataques y la falta de ayuda efectiva, Gaza se enfrenta a una catástrofe humanitaria sin precedentes.
