En la mañana de este martes 4 de junio de 2025, la Comisión de Transparencia, Participación Ciudadana y Control Social de la Asamblea Nacional de Ecuador, se convirtió en escena de un choque político entre el movimiento ADN por impedir la palabra a la Revolución Ciudadana (RC). La presidenta de la Comisión, Diana Jácome, negó el uso de la palabra al parlamentario Blasco Luna, representante de la RC, durante la discusión del plan de trabajo , que genera vehementes protestas por parte del parlamentario y su bloque.
Durante la sesión 002 de la Comisión, Luna solicitaba la palabra con la intención de presentar observaciones y correcciones al documento propuesto por Jácome. Sin embargo, la presidenta eligió ignorar la solicitud y avanzar directamente a la votación del plan de trabajo, sin permitir ningún debate previo. La decisión sorprende a los miembros de la Comisión y genera incomodidad entre los representantes de la RC, quienes denuncian el episodio como un acto antidemocrático.
Blasco Luna reaccionó críticamente a la realización de la sesión, alegando que su intervención buscó fortalecer el contenido del plan presentado. «Esto es dictatorial. Estoy pidiendo la palabra con respeto, para señalar fallas en el documento. Estos defectos deben ser corregidos por el desarrollo de este comité», dice. A pesar de la insistencia, Jácome mantuvo su posición y no permitió que el legislador se manifieste.
Incluso en el momento de justificar su voto, a Luna no se le permite hablar, lo que agravó aún más la tensión. El legislador denuncia que el derecho de participación y deliberación de los miembros de la Comisión está evitando el espíritu de diálogo democrático que debería guiar los debates parlamentarios. «No es correcto. ¿Por qué no nos permiten discutir? Violan el principio básico de la democracia representativa», protestaba Luna.
El impasse se grabó en video, donde se ve claramente a Luna solicitando la palabra insistentemente y siendo ignorando. El episodio plantea preguntas sobre el papel de las comisiones como espacios para la construcción colectiva y el respeto por el pluralismo político dentro de la Asamblea Nacional. Para los miembros de la RC, el incidente revela una estrategia sistemática del movimiento ADN para silenciar la oposición y vaciar los canales de control político.
El caso gana fortaleza en las redes sociales, donde los usuarios denuncian la «autocracia y dictadura legislativa» y consideran esencial los procedimientos parlamentarios. Hasta ahora, ni Diana Jácome, ni las autoridades legislativas (CAL), se pronuncian oficialmente sobre lo que sucedió. De este modo, la Revolución Ciudadana está estudiando una queja formal a la presidencia de la Asamblea, lo que requiere garantías de participación equitativa en las comisiones.
