Mientras el embalse de Mazar, el principal que abastece al sector eléctrico, sigue a la baja, las industrias y el Gobierno mantienen diálogos para evaluar posibles «aportes» voluntarios de las empresas.
La Cámara de Industrias de Guayaquil señaló que el sector productivo mantiene un diálogo técnico y reservado con el Gobierno para evaluar alternativas de reducción de consumo de electricidad, si el sistema lo requiere y sin afectar la producción ni el empleo.
Lo dice Juan Carlos Navarro, presidente del gremio.
Navarro señaló que el sector productivo mantiene un diálogo técnico y reservado con el Gobierno para evaluar alternativas de reducción de consumo de electricidad, si el sistema lo requiere y sin afectar la producción ni el empleo.
«Existe un diálogo técnico y reservado con las autoridades competentes, enfocado en evaluar alternativas de coordinación, en caso de que se requiera, para apoyar la estabilidad del sistema eléctrico», dijo Navarro, consultado sobre si se han reunido con autoridades de Gobierno para analizar cuánto podrían aportar las empresas del país con reducción de consumo.
Navarro dio a entender que estas conversaciones parten de un escenario preventivo y voluntario, orientado a analizar de qué manera las empresas podrían aportar y apoyar en la estabilidad del sistema eléctrico nacional.
Consultado sobre cuánto podrían aportar las empresas del país con reducción de consumo, el presidente de la Cámara de Industrias de Guayaquil dijo que el sector industrial trabaja con planificación y escenarios, porque la operación productiva requiere previsibilidad.
Y Navarro aclaró que dentro del sector industrial existe un porcentaje de empresas que cuenta con algún nivel de capacidad de autogeneración, principalmente grandes industrias y aquellas con procesos continuos o de alto consumo energético.
Sin embargo, precisó que esta capacidad no es homogénea ni masiva dentro del gremio y, en la mayoría de los casos, está diseñada como un respaldo parcial, pensado para contingencias puntuales, no para sustituir de manera sostenida el suministro eléctrico del sistema nacional.
Además, el directivo gremial indicó que la autogeneración implica inversiones importantes, costos operativos elevados y restricciones técnicas y ambientales, por lo que no todas las empresas están en condiciones de implementarla, especialmente las pequeñas y medianas.
Durante 2025, añadió Navarro, sí se observó un mayor interés de algunas industrias por fortalecer sus planes de autogeneración y gestión energética, como parte de estrategias de continuidad operativa.
No obstante, aclaró que este proceso ha sido gradual y no responde a un crecimiento acelerado ni generalizado.
Respecto al consumo eléctrico, Navarro enfatizó que la eficiencia energética es una práctica permanente en la industria y no una respuesta coyuntural. Desde hace años, explicó, las empresas optimizan procesos, turnos, iluminación y equipos para reducir consumo y costos.
“La industria ecuatoriana siempre ha demostrado responsabilidad y capacidad de adaptación. Nuestro enfoque es técnico, preventivo y coordinado, para asegurar que cualquier decisión cuide tanto al sistema eléctrico como al empleo y la producción del país”, concluyó Navarro.
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