Mientras países como México, Ecuador y otras naciones han recibido con reconocimiento a los equipos de rescate que colaboran en las labores de emergencia, Venezuela continúa enfrentando las consecuencias del doble terremoto registrado el pasado 24 de junio.
Durante un encuentro con más de 80 comités de reconstrucción, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informó que envió una carta al rey del Reino Unido solicitando que se agilice la liberación de las reservas de oro venezolanas retenidas en ese país.
Según explicó, esos recursos serían destinados a financiar un plan integral de reconstrucción y atención humanitaria, además de impulsar la recuperación económica tras la catástrofe.
El terremoto desplazó el territorio venezolano
A la espera de una respuesta a la solicitud, continúan difundiéndose imágenes que evidencian la magnitud de los daños provocados por los sismos.
De acuerdo con un análisis realizado por una agencia estadounidense mediante el satélite NISAR (misión conjunta de la NASA e ISRO), el norte de Venezuela sufrió un desplazamiento horizontal permanente de hasta 60 centímetros después de los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5.
Los especialistas señalaron que el fenómeno no fue únicamente un fuerte movimiento telúrico. La ruptura de la falla de San Sebastián, ubicada en el límite entre las placas del Caribe y Sudamericana, provocó un desplazamiento físico del terreno que incluso puede observarse desde el espacio.
El informe indica que la fractura se extendió mar adentro y posteriormente regresó hacia tierra firme cerca del Aeropuerto Internacional de Caracas, concentrando gran parte de la energía sísmica sobre el corredor costero que comprende La Guaira y Caracas.
Hasta el momento, las autoridades han confirmado 4.118 personas fallecidas como consecuencia del doble terremoto.
