El sistema electoral peruano sumó una nueva controversia luego de que Elar Juan Bolaños Llanos dejara la secretaría general de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). Su salida se produjo tras denunciar una supuesta manipulación de documentos institucionales y de los equipos informáticos asignados a su oficina.
En su carta de renuncia, presentada el pasado 23 de junio, el exfuncionario argumentó haber detectado «factores graves» relacionados con la modificación de información que él no había elaborado. Asimismo, alertó sobre un ingreso irregular al Sistema de Gestión Documentaria, una situación que, según advirtió, habría alterado el trámite de expedientes y comprometido la seguridad de datos personales. Bolaños enfatizó que existen registros con datos adulterados que no coinciden con su desempeño en el cargo.
El exsecretario expresó su profunda preocupación por el funcionamiento interno de la institución, especialmente porque estos hechos ocurren en una fase crucial: la organización de los comicios regionales y municipales programados para octubre de 2026.
Por su parte, el jefe interino de la ONPE, Bernardo Pachas, rechazó de forma tajante las acusaciones. Pachas aclaró que la entidad no aceptó formalmente una renuncia, sino que dio por terminadas las funciones de Bolaños a través de una resolución administrativa. Además, sostuvo que las denuncias carecen de sustento documental y recordó que la Contraloría supervisa de manera permanente las contrataciones y la gestión del organismo.
Finalmente, la jefatura informó que el caso fue derivado a la Secretaría Técnica de Procedimientos Administrativos Disciplinarios. Esta área evaluará el contenido de los reclamos y determinará si corresponde abrir un proceso sancionatorio en contra del exsecretario general.
El DatoEsta
crisis institucional se desarrolla en medio de un clima de fuerte tensión política tras la segunda vuelta presidencial en Perú. Aunque diversos sectores políticos han formulado cuestionamientos y denuncias de supuesto fraude, las autoridades electorales ratificaron que el cronograma oficial y las garantías del proceso siguen vigentes.
