Una organización delictiva que operaba en Quito y se dedicaba al manejo de explosivos de alto impacto fue desarticulada por la Policía Nacional el lunes 30 de junio de 2026. El operativo comenzó tras una persecución a dos hombres en el sector del Terminal Terrestre La Ofelia, al norte de la capital.
Los uniformados detectaron a dos individuos con actitud sospechosa en los alrededores del terminal, por lo que iniciaron una persecución con fines de verificación. Los sospechosos fueron interceptados y, al intentar escapar de la acción policial, lanzaron un objeto a un costado de la vía. Durante la inspección, los agentes encontraron una envoltura con características similares a un artefacto explosivo tipo granada, lo que llevó a activar de inmediato los protocolos de seguridad.
La intervención permitió descubrir una amenaza de mayor magnitud: artefactos explosivos, armas, municiones y otros indicios presuntamente relacionados con una estructura delictiva del GAO Los Lobos. Posteriormente se realizaron allanamientos en los sectores de Carcelén, La Comuna y Pomasqui. Según informó la Policía, los explosivos habrían estado destinados a una planificación para provocar hechos violentos e intimidatorios en el Distrito Metropolitano de Quito.
Como resultado del operativo, siete personas fueron aprehendidas y los indicios quedaron a disposición de las autoridades competentes. Tras el levantamiento de información, entrevistas y análisis técnico-operativo, la Policía Nacional identificó posibles lugares vinculados con la tenencia de artefactos explosivos no autorizados y otros elementos relacionados con actividades delictivas.
Finalmente, durante la intervención, la Policía Nacional neutralizó un artefacto explosivo e incautó tres granadas, un arma de fuego, una alimentadora sin munición, 10 municiones calibre 9 mm, siete terminales móviles, sustancias catalogadas sujetas a fiscalización, una balanza digital y dos motocicletas.
