Despues de todos los amotinamientos y masacres que se han presentado en las carceles de nuestro país, el sistema volvio a mostrar su deficiencia. En esta ocasion las personas privadas de libertad utilizaron armas de asalto y explosivos para perpetrar los ataques en el interior de la cárcel de Cotopaxi y la Penitenciaría del Litoral. El dia de ayer se conocieron informes oficiales que indican que el arsenal ingresó poco a poco a esos centros, donde el miércoles pasado y la madrugada de ayer se registraron enfrentamientos que dejaron al menos 22 muertos y 70 heridos.
Como segundo punto dijo que reestablecerá el control militar en el perímetro de acceso exterior de las cárceles y fortalecerá el control policial. Además, cesó en sus funciones al general Edmundo Moncayo como director del Servicio de Rehabilitación (Snai). Como cuarto punto suscribió el Decreto Ejecutivo para nombrar a Fausto Cobo en ese cargo.
El Presidente se solidarizó con los familiares de las víctimas de la masacre. El mayor número se registró en Cotopaxi. La Fiscalía y peritos de Criminalística levantaron 14 cuerpos. Todos presentaban heridas de bala o de armas blancas. En ese centro también se reportó el secuestro de cinco agentes de la Policía que acudieron a atender la emergencia. Todos fueron obligados a dejar sus equipos de dotación. Durante el evento, una mujer del grupo sufrió una agresión sexual por parte de un interno, quien ya fue identificado. El Mandatario se solidarizó con la agente.
El tiroteo duró cerca de 30 minutos. En ese tiempo, más de 120 policías se trasladaron hasta las inmediaciones de las celdas. Los agentes fueron recibidos con disparos de armas largas tipo fusil. Incluso, para evitar el ingreso de los agentes, los detenidos tomaron de rehenes a 54 mujeres que estaban de visita en el centro de privación de libertad.
