La ancestral celebración del Killa Raymi como un tributo a la mujer, a la fertilidad y a la luna se cumplirá el próximo 21 de septiembre en la plaza El Otorongo, norte de Cuenca.
En el mundo andino esto representa el fin de la preparación de la tierra y el comienzo de la siembra.
El encuentro tendrá tres momentos fundamentales. El primero, un recorrido con chasquis (mensajeros) por la céntrica calle Simón Bolívar. El segundo, un encuentro cosmovivencial de saberes ancestrales. Y el tercero, una ceremonia ritual.
Isaura Quiroz, promotora de participación ciudadana de la Prefectura de Azuay, menciona que aunque todas actividades del Killa Raymi (Fiesta de la Luna) son importantes, una fundamental es el encuentro cosmovivencial que en la perspectiva occidental se la conoce “como una feria”.
En un mismo espacio, los visitantes y los exponentes compartirán sin ningún egoísmo sus experiencias sobre los saberes ancestrales que guardan, como la elaboración de artesanías, medicina y gastronomía. “Conocer sobre la técnica (ancestral) de tejido ikat que se usa en las macanas o realizarse una limpia energética es una experiencia única”, comenta.
Quiroz explica que el Killa Raymi es una ceremonia ritual en la que se exalta a la feminidad y fertilidad, porque ya termina el tiempo de preparación de la tierra y es el inicio de la siembra. Esto se evidenciará en el ritual que se realizará alrededor de la cruz andina o chakana, que estará conformada mayoritariamente por granos tiernos de cereales o tubérculos. Las mujeres liderarán el acto.
Una actividad previa al Killa Raymi se ejecutará este 17 de septiembre, en la Casa de la Provincia. Ahí se desarrollará una ceremonia ritual, una charla sobre el significado de este Raymi; talleres de ginecología andina; huertos caseros e introducción a la agroecología y ecofeminismo.
Gabriela Reinoso, funcionaria de la Prefectura, cuenta que aunque el Killa Raymi es una exaltación a la feminidad, no dejarán de lado la dualidad que mantiene la presencia del kari (hombre) y de la huarmi o warmi (mujer), como parte de un mismo espacio.
La intención de hacerla en Cuenca, como capital de provincia, es unir a través del patrimonio inmaterial a los habitantes de la ciudad y del campo, pues uno depende del otro, dice Fernando Vázquez, coordinador de Cultura del ente.
Creencias
En la cosmovisión indígena, la luna es el símbolo de la feminidad y la fertilidad. Y la siembra es una invocación espiritual de los campesinos a la Pachamama o Madre Tierra, para que reciba las semillas y las haga fecundar. El Killa Raymi se festeja en diversas zonas andinas.
Fuente: El Universo
