El Gobierno estudia concesionar a privados el OCP, según indica la proforma presupuestaria que analiza la Asamblea Nacional.
La proforma del Presupuesto General del Estado enviada por el presidente Daniel Noboa a la Asamblea el 22 de agosto de 2025 detalla el futuro del Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), que es propiedad del Estado.
¿Qué es el OCP?
El OCP es un oleoducto de 485 kilómetros que transporta el petróleo extraído de los campos de la Amazonía ecuatoriana hasta los puertos de exportación.
Su construcción comenzó en 2001 bajo la administración de petroleras privadas que invirtieron USD 1.475 millones, y su operación inició en 2003.
La empresa OCP, que manejaba el oleoducto, tenía un acuerdo para transferir la operación e infraestructura al Estado ecuatoriano sin costo, proceso que se completó el 30 de noviembre de 2024, tras 20 años de gestión privada.
¿Por qué es importante el OCP para el país?
Entre enero y julio de 2025, el OCP transportó 188.339 barriles diarios de petróleo, equivalentes al 44% del total extraído en la Amazonía.
El 56% restante se movilizó por el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), también estatal.
En la Proforma 2025, el Gobierno describe al OCP como un activo clave para transportar crudo pesado y extrapesado desde la Amazonía hasta los puertos de exportación.
La calidad del petróleo se mide en grados API; mientras más alto el valor, mejor calidad y precio, ya que permite obtener productos limpios como gasolinas de mayor valor en el mercado.
Entre enero y julio de 2025, el OCP transportó petróleo de 18,6 grados API, considerado pesado, mientras que el SOTE movilizó crudo más ligero, de 23,5 grados API.
La proforma indica que la importancia del OCP crecerá con la puesta en marcha de los bloques Subandinos y Suroriente, próximos a licitación, lo que incrementaría la frontera petrolera y la producción de crudo en el país.
Por ello, «el Ministerio de Energía y Minas considera realizar la concesión de la Empresa Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), que generará ingresos por USD 750 millones».
Inversiones pendientes
Uno de los argumentos para concesionar el OCP es la necesidad de construir un nuevo tramo del oleoducto en Napo, afectado por erosión regresiva del río Coca, que amenaza el lecho y la margen izquierda por donde pasan el SOTE y el OCP.
Fuente: cortesía
