Las labores de limpieza y mantenimiento de sedimentos en la planta hidroeléctrica Toachi Pilatón presentaron problemas técnicos y resoluciones que amenazaron a la minicentral Toachi.
El 19 de febrero del año 2026, los técnicos del cuarto de máquinas de la minicentral Toachi, que pertenece a la hidroeléctrica Toachi Pilatón, escapan rápidamente de una inundación.
Un mantenimiento imprevisto en la central Alluriquín, con el propósito de limpiar el embalse para resolver un inconveniente de sedimentos que impactaba a las 10 comunidades favorecidas por el proyecto, concluyó en un incidente que forzó la detención de las unidades generadoras de electricidad.
Los técnicos de la misma Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec), que prefieren permanecer en el anonimato, afirman que todo fue causado por la falta de conocimiento sobre la difícil interacción entre las centrales, los túneles y la presa. Junto a decisiones de alto riesgo, provocaron que el agua se desbordara y anegara el cuarto de máquinas, lo que afectó la zona de los equipos electromecánicos, electrónicos y eléctricos. Se espera que los costos de reparación y recuperación sean elevados para el Estado.
Celec comunicó que el suceso fue controlado de inmediato, «sin que se reportara afectación a las personas ni daños significativos en la infraestructura eléctrica».
La compañía pública comunicó que en este momento se lleva a cabo una verificación técnica preventiva de los equipos de la minicentral.
También agregó que, simultáneamente, la Central Alluriquín está en mantenimiento semestral programado, lo que permite aprovechar los tiempos durante el periodo de indisponibilidad del embalse. Por otro lado, la Central Sarapullo funciona de acuerdo con el despacho establecido y las condiciones hidrológicas.
